
Según la medicina china, la humedad es un factor climático que puede afectar al correcto funcionamiento de nuestro organismo. Es un clima que predomina en los cambios de estación y sobre todo en verano.
A nivel fisiológico, unos niveles controlados de humedad son necesarios, por ejemplo: a lo largo de los intestinos para no sufrir estreñimiento, en la piel para evitar que aparezcan eczemas, o en los pulmones para no generar sequedad. Pero esta energía climática tiene tendencia a acumularse de forma nociva en nuestro organismo y un gran responsable puede ser su dieta.
Cuando sufrimos un exceso de humedad es posible que nuestro cuerpo somatice algunas dolencias, podemos empezar a tener síntomas de evolución lenta y constante hasta el punto de arraigarse y dar lugar a enfermedades más graves.
Los principales síntomas que comienzan a aparecer son:
- Sensación de “pesadez”
- Cansancio, tanto físico como mental
- Dolor sordo y pesado
- Dificultad al empezar el movimiento
- Exceso de sudor, normalmente con olor fuerte
- Retención de líquidos
- Heces más blandas
En estos casos es importante solucionarlo lo antes posible para que la problemática no se agrave. Si no fuera así, cabría la posibilidad de que se acabara cronificando y muy probablemente empeorando, ocasionando patologías que irían desde quistes, pólipos, piedras renales o biliares hasta que se pudieran generar, en casos más extremos, masas tumorales, cánceres, etc..
La acupuntura, los hábitos dietéticos, la aromaterapia y la fitoterapia serán los principales aliados para combatir este exceso de humedad en nuestro cuerpo.